miércoles, 30 de octubre de 2013

EL POEMA CONSECUENCIAS; de: Composiciones para un barrido y un fregado.

 
 








de: Composiciones Para un Barrido y un Fregado




19

EL POEMA CONSECUENCIAS



Ay, no existimos con la fuerza de una idea
una encarnada, como el vino y su rito
como una palabra olorosa
en la mesa provista de pan duro y sahumerios:
como si fuéramos cisnes de cuello negro azumagados
en la más blanca de las pulpas de celulosas rojas:

Ni siquiera avasa-llante-mente imaginarios
el omos-nada no nos salva, nos condena
tributarios de palabras
infringidores de anatemas, restos calcinados:
los mejores en hogueras luminosas
como marcados por la higuera descastada o su sombra
condenados a la + ilógica + universal:
y setenta veces siete informes de expertos sosteniendo
que todo natural, que así sea:

O alguna vez considerados para escarnio y salvación
a la fuerza
como alfombra mágica a
gasolina de verdad, dudosa, de verdad ora pro nobis
y ahora: no reunimos ni cenizas, ni cadencias?

Sin acceso, no a las brevas: ni al espíritu
un encanto que por nosotros muera
y salvados sean, quienes siguen el camino;
ni una duda imaginan
aquellos en el mando y la riqueza
olvidados de camellos y de agujas
muy holgados en su certera imaginaria
yendo a misa todos los domingos y fiestas de guardar
las apariencias:

¡Arrrrjjjjjjjjj que las auto-desvaídas!
para hacernos tan (im)probables
como amiguitas de la prima en las delicias
del oprobio, hoy que las llamas aquietan:

Y chao, que te vean en el infierno
salvados o
en el cielo y su condena.

Oyé, oyé, oyé
filo solfeo del arte: escúchalos, esas palabras epifánicas
Ami Gil Ducho de la sabiduría + loca, ésa
que hermética o inscrita en palabras signadas
el regocijo de maestros con buena memoria
buenas palabras originarias de las delicias del sueño
eterno y la eterna gloria del olvido de la tierra:

O mejor: olfatea esta rosa ni tan rosa
de la concupiscencia que nos marca.
Esta ciruelita traviesa.

La mente que nos vuela, y cerca el futuro necesario.
Ese perfume olisco de aroma a podredumbre:
deliciosa:
Total: ni lo rochan.



  

  

lunes, 28 de octubre de 2013

DECLARACIÓN II; y la canción del naranjo seco y la naranja caída; de: Algo como Eso.

 
 




desde: Algo como Eso




38

DECLARACIÓN II



Ah, la etapa oscura de la espera
y miradas.
Y la inquietud anhelante
y esa esperanza como cuchillo
y esa alegría amarga y recatada.

Y el ajetreo en el entorno
esa nadés y todo trocas y comparsas que acompañan
el juego de las máscaras inquietas:
¿Quién apartará de ti este roce?

Esa coraza y risa y veladas y duras
razones y blandas duchas bautismales.
¿Quién tu memoria dulcificará y externa como ajena?

El sonido de las lycras / el sonido de acercas
ese rasgueo constante de los cierres
las pestañas, los atrapes
ese rasgueo de buscas
que suben      contaminan o liberan

paso
a la dicha dando sin retorno
esa que huye
y grita
ajena o liberada
partida
como esperas en la oscura ciudad de sobresaltos: la duda:

las luces otras
las no existentes puertas otras
las sombras / otras / reales movidas de vasos y tinieblas.

Las otras permanencias y partidas llegadas y movidas
que a la quietud no inquietan
siempre otras, siempre vecinas
como piel sobrante / fantasmas y codicias
como pobla y lejanía y polvo esparcido
o de mercado artesanía y su cordura
ausente en la vecina noche: madrugas:
¿Quién apartará de ti ese roce?

¿Quién al vértigo dará esperanza?
¿Quién olvido al pasado que resista?

Ese confuso ajetreo:                tu entorno orientado
ese entorno de estrujas:           acelerando
que bajan
que regresan
aturden
pasitos                                     de experta
y buscadora de tinieblas?

Esperanza clandestina,
la desazón del encanto
olvidado
no confiesas      otra ensoñación imploras
espejas visiones que reniegas:

Esa creencia extranjera que te aquiete. Otra.
Ese bulliciar la vida del camino reiterado extraño
otra no nueva soledad ni antigua ensordece
las mismas mascaradas prisioneras
y sitúa para siempre.

Y conocido y con sentido de fantasma
o invento como dicha

y después la nada / como rezo callado
como vamos / a ninguna parte:
la ceniza / y los mares

nada más
no mariposas no dulces láminas
danza, la oculta destreza
el abierto atractivo
como sin sentido ni bromas
el eterno descanso que no
y otras,

muchas, nuevas, y ternuras fallas de presente
tanta vida detenida o ebullente y mareas.

Para que olviden la danza
real
los vaciados
los destaquemos de risa la experiencia.
Que todo lo apacigua:
¿Saber educar nuestros deseos y futuros?

Sí,      Opción A.
No,    Opción B.

Llame ya!
Al 123 666 69.
Llame ya:

La dicha lejana o cerca. Inexistente en la baranda:

Solo figuras ese llame ya / como nada que concreta.
¿Quién apartará de ti ese roce?



-----------------------------------------------



CANCIÓN DEL NARANJO SECO Y LA NARANJA CAÍDA
(realista x esperanzada)



En el mar de tu dulzura
extraviada
arrojó el ansia de unidos o nada
como con al cuello una piedra sonrisa
como azahar de ejemplar aroma que arriesga
la cordura.

Y Allí, sumergido, tan contento
un golpe de mar condecoró la osadía
marginal,
extranjero,
advenedizo,
y arrojó a la tierra del olvido, / solo y seco
sin nada de aroma del pasado / o la piedra.

Y fue a cantar las propias venganzas ajenas
adentro-afuera
ese tu mar / ya sosegara inquieto
escrutando
no el ritmo solo
ni el solo rezo: o aquietara la tormenta:

que ya vendrá
que ya vendrá el futuro
que ya vendrá
de la dicha ni el recuerdo

y sin equivalente
agitado el principal de tu mar que encrespa
intratado en su renuevo

y será solo mar, solo,
malas tormentas sin
devengados sin intereses sin ganancias ni trocas.

Ay, pero aún tan lejana
Ay, con Lunas / y con mareas.

Tan lejanas como el mundo de los Efesios:
Pero tú, Nausicae, / me esperas.
¿Cierto que me esperas?




  
  

sábado, 26 de octubre de 2013

EL RITO SAGRADO (de El Paraíso Desubicado)

 
 






de: El Paraíso Desubicado




19

EL RITO SAGRADO



Atada de pies, y de manos al ansia
al dentado muro y de harapos, astucian aquellas que
serían soberbias.
Descubren visiones, blancuras, ah, la túrgida prestancia.

Olorosos vertidos y frutos y ciertos
el brasero provisto, ardientes rituales, promesan
absoluta salvación / o gratuita cadena.

Donde vapores confirman la robustez de la yerba.
Donde solo pudiera huir mal
la prestancia.
La desfallecida sojuzga y anhelante y manipulando deseos al rojo
hábitos talares del más robusto, y cilicio.

Consuelo incrustado en medio su ansia
un paso                     como si no existiese el intento
una queja                   como aprobando la estirpe
que sube                    o que baja
                                  y la espina desarma.

El tiempo cercano en la hora provista extenúa
en el más puro (des)encuentro:
Y presiente el mordisco y su exceso donde solo
pudiera coger mal la ternura.

Desgarra y penetran delirios
y recíprocos              y densos como eslabones urdidos
y cadenas al cuello    como delicados pesares
y saciando                 como repeticiones y escarchas.

Recuerdan sombríos el palco de rojo.
Ofrece sus frutas pesadas al ansia que mira le cercan
el tiempo que muda y su espeso
donde pudieran tan solo situar mal, desgarrando
las ruinas, gusanandos que explotan / o la confianza
no sabiendo la ausencia.

Sumergen            como si emergieran las nubes
descubren            ese presente y abismo
y un rito              sin ni una rosa en socorro
sostiene               o un mes de María en la duda
y condona           y perdona lo sublime y lo triste

cumpliendo         premisas previstas
desmaya              la imposible prestancia
y congoja            la huída en lo puro:

o ciertan o imploran para otro momento
del más indefenso presente y la astucia.

Ya siente el delirio, ya surcan certezas y el temple
la ausencia, la imposible partida
reduce, perturba, y florece
o distancian perpetuos sagrados secretos:

el reflejo paciente espera y dispuesto
para otro tiempo de palcos
otro tiempo en tinieblas
otro tiempo y sudores
donde solo te surca hacer mal

el recuerdo
el olvido
el perdón
la locura.




  

  

martes, 22 de octubre de 2013

DECLARACIÓN I (el 36 de Algo como Eso)

 
 





desde: Algo como Eso


36
DECLARACIÓN I



También yo las preferí.
¿Algo incomprensible ensoñar las marejadas?
¿Acaso no nos llegan más profundo, de la tempestad,
sus violencias
que apenas dulcesilla brisa de verano?

Escoger está en la base de nuestro pacto con el Diablo,
nos obliga a que sólo 3 para dos, de entre lo arriba
y lo abajo, formen lo macizo de nuestros deseos
ya satánicos, o de los otros, como cuando nos extasiamos
con rosas o con ésas de más de 30 kilos.



Busquen lo doméstico tranquilo sus predecibles grises y tedios
construyan mausoleos familiares, como casas
para hormigas y geranios
aparten metros cuadrados en el Parque del Dormido
del mercado hagan Dios y su eminencia resguarden
porque Dios designa que libremente te jorobes
o te exhaustes buscando la dicha inalcanzable


pero a mí,
a mí:

Ah la pasión y los celos:
                                       quien comparte su amargura
aquella visión de piel curtida
extermina el recato / la mesura encabrita:
Señalando la libertad del azar y lo azaroso de lo libre:

Ring, riiiiing.

Ah, de ésa por quien colas hacen en lo arduo de la espera
los espejos con ojos y las sombras movedizas:
esa gracia concedida:

De esperanza más desolada que
dormir en lecho de río caudaloso, seco, en día de tormenta:

Riiiiiing. Riiiiiiiiiiiing.
(a ver si logras escapar antes que puedas optar por otra
alternativa)

Ésa que tiene
de clientes la lista más larga
de reposos la noche más corta
de placeres la agenda más trabajosa.
Y en su jaula grillos confidentes.

Cosa de seleccionar a dónde va la mirada:
(Como con esa ayudante en monetaria de la falda corta
rodillas hiperbólicas y pizarrón que optábamos por mirar poco).

Un masaje erótico, una francesa ritualista
un contacto.
Todo incluido en el precio o rebajado
si solo media hora en desatino: media hora de segundos
como fuegos.
Las preferencias reveladas indican el gusto por lo escaso.

Decir de práctico marginalista que ya no duda:
el precio justo? ya el servicio que se espera
con valor agregado / de llapa
el marketing salvador ilusiona y atrapa, arrasa
contiene, agita y justifica lo técnico:
el acrecentamiento de los bolsillos.

Es justo que recibas lo que esperas
y des, la gracia universal: la mentada, por los libros.

Vivo sus penas abiertas.
Muero sus discretas dichas.

Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing.

El bosque no la acoge
sus agonizantes chillidos terrorizan su memoria.

Para mí la más maraca.

Porque todas son maracas dice la Inesita
cuando pavoneo inexperto el paso
por el camarín de las chicas.

Toc    Toc     Toc     /    como ecos conciensudos
o llamados de esa espada

TOC     /    y cuánta la urgencia en la ceniza

“Ésa golpió justito” en la pública campana
“Ahora haigo que tienes que hacerle todo de nuevo
Cual miseria renovada o rabia dulce y altanera.

Ella el talán talán recuerda de
la solitaria locomotora a vapor por el sinuoso
camino de Plegarias.

La más celosa y parca.
La más ducha y fría.
La más calentucha y experta máscara en ardores y tinieblas.

Aquí sí. Aquí vale la pena.
Aquí uno sabe, sí,  /  a qué viene o mira.
Cierto:
como que la esperanza se auto retribuye:

En el fondo del
reservado,
o en ese
cuarto,
en este
club,
sonidos y signos
deliciosamente promiscuos
y
extasiantes:

Ésa, que si no es pagado afuera su envidiante salida temprana y
predecible y aparatosa y frecuente:
los camarines visita cada dos copas o algo, por los utensilios
de su artesanía,
tan a manos
tan en la cercanía, y no ahuyentar lo lejos:
llena de comprobantes el calcetín de sus botas
para el tiempo de la cuenta
exhausta.

No lo pierdas!

Ésa que taxistas pelean de amanecer incautos.
Ah, ésa por la que abandonó doncellas frías, y prudencias.

Son veinte mil. Todo incluido. Quédese.
¿Nos quedamos? ¿A dónde conduce el camino?

“¿No será mucho para ti? Te creíh la muerte”.
La vida y sus oasis escasos, su tributo poderoso,
a lo de sí probable,
señala que no hay otra.

  
  




sábado, 19 de octubre de 2013

VOTO POR LA MORENA (de: Algo como Eso)

 
 
 






desde: Algo como Eso



12

VOTO POR LA MORENA






No apuran las blanquísimas con sus deliciosas pecas delicadas
paraísos turbios y fríos, sus estratégicos lunares a punto
y tan resaltantes
carbones rosados de calor marchito y lágrimas
como invitantes marrasquinos al saboreo del abandono.

Definitivamente no, y gracias doy a Dios,

–      Sí, doy gracias –

que me hayas tocado, morena,
morena y requemada   / bruja
cuando alegando de arenas cansadas volviste
de Zapallar
volviste de ese mar de espermas
volviste con al menos cinco descargas oblicuas
por escapada luz zapallarina, que no me cuentas
como si el silencio fuera realidad
en cambio,
sonrío como que cuenta no me doy
en la realidad del silencio y la sutileza que se esparce
en la blancura.

Porque gracias me tocaste morenaza
retostada, de tanto atender atardecida, de tanto navegar
las tendidas en velas amorteciendo
dándole a la lengua tramposa, dándole a compartir, teatros
o tu sombraje númeno, experto y hábil
mantis cariñosa, escuchando el oleaje
como mar de esperma ardida.

Si hubiera alabanzas de las blanquísimas etruscas
te portentarías enviada: al Experto
al enardecido etéreo fenicio o vespertino:
De esos graciosos y dramáticos
y a medias con la sutil moral tan azulina.

A mí, con que seas morena y tengas el deseo de bandera
como colas argentinas
la destreza de la brisa en armas, así como tú tan parada
lo tienes de sobra
y llapa
tan ultrajadora de la gravedad
tan al tope en la mesana
me sobra y basta.

Pero no las altas blanquiñas etruscas
las babilónicas, las a cuerda,
esas resuenan con el Experto en símbolos
que sí cree, pareciera,
en su Dios blancucho y difuso / estelar y físico
y las oscuras correspondencias
de una estrella flaca ominosa
y una gorda aventura de delicias.

¿Yo? ¡No!

Que me las den caras:
el atrape en llapa del azaroso destino
como por imprudente prudencia en el agobio más estricto:

Las morenas fieras
las zapallarinas
las ateas requemadas.

Las de café con piernas
y privadas
las únicas
las exclusivas.
Las exquisitas.

Las que soliviantan
hasta esa bazofia alumbre que nos dieron de comida
por los internados y las calles.


 




 
 

martes, 15 de octubre de 2013

HISTORIAS DE APARECIDOS EN TRES ACTOS Y LO MEJOR (de: Composiciones para un barrido y un fregado)

 
 






Desde: Composiciones para un barrido y un fregado


En forma de cuatríptico: Tríptico con Epílogo






15

HISTORIAS DE APARECIDOS EN TRES ACTOS
Y LO MEJOR



I

EL SACRIFICIO DE LA PATATA

Como patata no engreída y no contenta
/la oculta tentación o el fulgurar de la elegida
su auto enfarinar calorías: promueve
su ser la simiente: no anela: su sacrificio

ensueña voraz transubstanciar en Hija de la Patata:

Como título: NO        no sólo mero tubérculo en los sueños

excelsa como ser transparente /el inmacular/
la pureza más exalatada /la papa virgen
y ontológica y patánica   en su luz    y en su carne del espíritu

Cuentan que a ella habría bajado
la revelación arcangélica         como misterio
como elección y acogida: una vez           la Patata
                                                               en abierta



                                               Fo                    posa      :
                                                       rma de mari


rauda misteriosa     o gloria aceptante          y síquica en el misterio

fugaz mensajera-lúcida: Encarnada / crisálida
redimida del tizón:

Suelta y agraciada     sin prejuicios heredados      ocupada en torbellinos
y ensartándola de costado / una espada toledana: lo +
cercano a su sagrada empuñadura
                                                     desciende
                                                     resciende
                                                     trasciende

                                                            hasta
                                                                    el
                                                                      fuego         :
                                                                                                                                   e infierna

                                                               :donde su carne farinácea

                                 a lo + alto,
y elevante
desacogimiento del hambre        el más excelso dogma:
                                   y la miseria
su desterratorio /su sino
                                                               tubércula-mundo      y carne-camino                  :

(porque) De ella        descendemos / en espíritu / todas las patatas

/terrenas en el glorioso cuerpo /el autosostenido desarrollo
el salvante curanto y su potencia
translúcido. universal. misericorde
cena ritual:

De rechupete.

Así sea:
De ella      venimos    y aella      volveremos              :

Tiqui-tiqui-toc: Tiqui-tiqui-toc:

Toda patata sabe que en su fina lumbre     cierne la harina del comienzo
ya fuera del tiempo                  que corrompe
 que ceniza
que farina:
                                                                       O en causeo alegórico:

Y patatín                                                                              y patatán:

en su fin: la transustanciación de su harina


La metafísica, el ente lequio, el sup-remo ser, el pensa-toque del ansia en la nada y su misterio: la angustia existenciada del papa-torum y su por dentro revelado gusano tizo-nesco divierte caballete o trolla y trufa papas y patatas, en la orilla, a la luz esplend-orosa, siempre que no se adentre y creas firmemente per secula seculorum y fécula-aristía.








II



APOTEOSIS DE LA MANZANA

Yo Quien asegura el ciframiento del perdón La farinización de la existencia El inicio y el final de la gloria y el camino:





  a bajInri:

  LA

El   Sacrificio de    la     P a ta tA
  PA

   T  A


   T  A



            Para                          mí     la gloriosa condena

(y ninguna compensación):               PORCA MISERIA                        o expulsada

      ¡Ni siquiera pido treinta!










III



APOCALIPSIS DEL AUTOR


Laculebr:  no el culebrón  :    La culebra:




Denme bencendrina/ denme bencendrina/ denme bencendrina/

Bencendrina
de verdad

Lagarto. Lagarto. Lagarto.




IV

A MODO DE EPÍLOGO

Porque un delírico ventarrón
nos resfría
/en cambio lo sabemos otro angélico y terrible:
también

Y guárdate de lo etéreo y su mal aliento o del aire
y de lo terrestre / pero asegura las calendas
semejante en armonías y resonancias y
su tibia podredumbre                  but

respira respira exhala y absorbe / respira y vomita
como chimenea abierta a los insos-los soslas / los layables
los escogidos del vacío
así la nada rellena mastiques y exabruptos olorosos
lleguen a la misa de difuntos eternos

Sin aspavientos mitómanos o te mueres
y desvaneces
y no rehuyas empalagar
el mito de la llama                       /en cambio
hazla charqui        es rico y viene de arriba
donde las noches heladas y el aire gélido
apégate a la tierra acogedora y reticente
a la ceniza sosa / a las planicies
al mundo y sus tristes esferas y cuadrados horizontes

Tal vez o decir en cambio si Dios quisiera: puedas
embriagarte o más bien debas curar como mares
y sin anestesia –y respirar profundo–
en el rumbo de las aguas siempre agitadas-quietas
del viejo paraíso por ver si te ganas una
alabanza del presbítero y su lucidez semanal

Con intensión de abeja enviada a espiar a las doctas florabellas
señales sagradamente compartidas en los arrabales del inicio
como profetizados esfuerzos nunca vistos en balde
y sin saber qué: interrogas y aseguras
retrocesos y avances según el sol-horizonte de lo posible

porque así todo lo vivo muerto
adormecidamente y en las urgencias perezosas y vivaces
inconscientes para el tiempo de los hijos no nacidos y llegados
y su miel de alimento reticente como rayos o como hipos
o tus nietos o los chosno-nietos de sus nietos de mentira verdadera

Sé y no sé la culebra o la manzana promiscua:
De patata frita ojalá no viva el hombre y su variante
en armonías y resonancias y cuantizaciones de terciopelo:

Muy alto el colesterol metafísico
hasta                    suúltimosuspiro: sea:
AAAAAAAAAAAAAAaaaahhhhhhhhhh