lunes, 6 de diciembre de 2010

UN ALTO EN EL CAMINO

     



(desde: <Londres y cercanías>)



UN ALTO EN EL CAMINO




                        I

Impertérrito / a su plaza ancha de escuálida /acogiéndola
de bronceados leones imperiales en cuyos hombros
estuvo fugaz la esperanza
o como desde la urbana moda se acogen
aleteos de palomas cagatrices
y el murmullo de turistas fotogénicos
un elevado Nelson
ya no manco       ajeno contempla
circundado:

Autos hormigas / rojos buses / bobies corteses

Donde de espaldas yace neoclásico el hogar
de las telas y colores

Contempla no se sabe qué

A su lado /neoclásico moderno
expone el verdugón comercial de Carlos
a la cultura monumento del market super
su tan small carácter
como inspirado pretendiente:

No del todo bueno.
No del todo malo.
No del todo tonto.
No del todo ajeno.

Inglés aristocrático
Divorciado con 200 años de demora

Pero son tus telas las que perdonan todo contratiempo

En verdad        en verdad os digo es preferible
un museo neo que llorar la nada

Mejor /si sólo menos gasto superfluo /quien entrega
el billete largo: el Lord del SuperMarket

En dar nos dan con chirlo
a los que aun: no hemos llegado
Solo tienes lo que das /y no tenemos nada



                        II

Al caminar despreocupante desde Charing Cross
hacia los libros de viejo
los magnéticos pigmentos re-introducen siempre
a los años escolares de palabras sin sentido

A rescatar mudo sobrecogido arrobado
otra vez expectante
el sentido sin palabras:

Una herencia forzada antes de tiempo
atraído para siempre a ese cuarto

a media luz

donde el vidrio le grita de aquel loco
y la más dulce mirada incierta o destinada

Las más bellas manos no invitantes
Las más terrenales líneas y sombras
de pliegues o actitudes

Y recrean sus ojos

el volumen sagrado de otros tiempos
El sentido escondido de pasadas edades

La Virgen Madona de azúcar amada.
Su bullente maternidad juvenil en reposo.
Su plácido embarazo y sonrisa misteriosa.
Ya pasados.


La madre – mi madre – el nieto – mi hijo
dedos y sandalias         o silencio

Todo quieto florido en paz vivo
si hasta Juan      el sobrino Juan      apaciguado

¡Qué bellas las damas renacentistas!
A mí también me dicen cosas

Y fe tener quisieras para de verdad amarles
y no solo a su trazado         su misterio

su plana realidad

de carbón papel formas

y nostalgias



                        III

Y eres otra vez enamorado y joven:

y eres tú      Londres
otra vez
nuevo y atrayente






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2 comentarios:

  1. para los que no hemos tenido la suerte de estar tan cerca de aquellas maravillas, nos vasta con leer tu poema, empatizar y ver con tus ojos y tus letras todo aquello que tu sentir describe muy bien.

    Está muy lindo tu blog, en realidad lo que en sí contiene es lo importante.

    Un abrazo y muchos cariños.

    Monina.

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  2. Hay que hacer un alto en el camino para redescubrir a Leonardo, en sus trazos color pastel que nos reviven años pasados que han dejado pausada huella.

    Observar esa pintura en especial provoca calma en el espíritu, tan necesaria en estos agitados días de mall y demasiado plástico intrascendente.

    Tu poesía, una apuesta interesante en su forma y fondo, obliga a estar atento.

    Promete interesantes resultados. Quedo a la espera de ello. Lo mismo digo para el blog, que es un medio para llegar a la substancia.

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