martes, 14 de junio de 2011

ALABANZA DE LA MUJER multilateral







(dede: <Versos Secuestrados>)













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ALABANZA DE LA MUJER multilateral



Mujer, ¿me perdonarás si entro a saco?


Qué borrasca y tibio el centro armonioso de los muslos
su tibio llamado húmedo y ávido
Tanto allá sido / ni seré
Pero canto en ellos reposado haber genuino
de dos     ser romero afanoso / o en baba de flechado
su albergue estar ganado y perdido
Por saberlos: pasado haber a Control y Cuadros
Ayayay / casi la ignominia

¿A qué olvidar quel género
no perpetúa vírgenes?

Qué suaves    fructosos    los botones que turgen de las blusas el deseo
Doncellas de tu pueblo no seáis avaras de las gemelas curvaturas
que anhelan los jóvenes del barrio
Explicable toda cuática / cualquier desatino
La movidas y marcas en la pobla

¿A qué olvidar quel género no perpetúa vírgenes?

En el amor la caricia en fruta sea saciada
en el trabajo primigenio
Ay de aquél que las hubo de probar
y su carne
quema en la nieve / desgarra en las zarzas
hiela en el estanque / quema en los carbones
amarra en el mástil
reduce a la crítica y la autocrítica
El día del Juicio ya te ha llegado:
Serás     borrado de los registros

¿A qué olvidar quel género
no perpetúa vírgenes?

El plano de tu bajo vientre séate por siempre     mujer
conservado
La joya en tu cintura     tu táctica pervasiva
afrodisíaco de ojos
séate conservado por siempre     mujer
el centro codiciado de tu pubis
húmedo y velado  //  titilante hambriento
reposado o goloso
atento al roce tenue o absorbente
delerecto goce penetrante
codicioso en tu victoria
victorioso en tu derrota
derrotado en tu reposo
tu estrategia + dialéctica
séate mujer desde universo      conservado

¿A qué olvidar quel género no perpetúa vírgenes?

Tus labios      expertos o castos
existen para el beso hambriento
la consigna justa / el roce incasto
morder la fruta
humano el goce / exprimir el lirio

Mujer     tus labios y tu lengua:
Qué armas para mi hermano
Barricadas fatales de su aparato de Estado

Y esas lomas deseadas     pomelos de tinieblas
levantinas dulzuras en levantes
corredor de caricias / de mirada magnetos
dos edenes permitidos
dos flamígeras espadas
dos consignas sedientas
dos pasos adelante

¿A qué olvidar quel género
no perpetúa vírgenes?

Mujer    tu cuello
aterrizaje de besos
morderlo   lenguarlo   degustarlo   saborearlo
disectarlo   catarlo   deletrearlo:
centímetro ardoroso a milímetro explosivo
¡epa / los chupones del combate!
trinchera de caricias laterales de tan húmedas
vampirearlo    o informarlo o a lengüetazos:

La puerta del placer
la ventana del ansia
el informe al pleno
el toque a rebato:

Qué extraño que pecado no sea
Por favor    Que lo sea
Que será más grato     Más concientizado:

Tus manos   tus manos
Tus manos
Que tus manos nos rocen
Tus mano.
nos descubran / nos abarquen tus manos
tímidas o expertas
infantilistas o maduras
no importa:
Queremos ser de tus manos
Tus manos
De sus condiciones objetivas
Sus escrituradas lecturas
Mujer   tus manos   cuida tus manos
Para tu placer
para tu desgano
Para tus orgasmos

¿A qué olvidar quel género no perpetúa vírgenes?

La curva de tus piernas   amada   invitan la caricia
atrapan los ojos / anuncian la coyuntura
Mujer      dame tus piernas para me allegar a su misterio
Para acrecerme en tu silabario
Y que nos perdamos a él / y en la vida
hallarnos

Seguir tus pasos: Ah: El Camino!

Yo? yo sé mujer que tu cuerpo no lo es todo:
También existe la dialéctica de tus aerolas
en la atracción de sus contrarios
la verdad  //toda la verdad//  la verdadera
vaginal y magia

Pero tu cuerpo     tu cuerpo in toto     (¿o tuto?)
es tuyo     tú lo controlas
Por eso dalo desnudo
para que nos vivamos por él
o en tu espíritu seamos cadáver o miedo
La Vida?

Tus ojos    mujer: ellos miran y no pecan
Pero el fuego de tu mirada
el fuego de tu mirada     distribúyelo sabia:
como panes y peces / como sal y agua
panfleto o granada / infierno o purgatorio

¿A qué olvidar quel género
no perpetúa vírgenes?

Las vírgenes florecen en las gradas de los Templos:
Para eclosionar: son deleitables y sagradas
Las que perpetúan son mitos

Y a mí    con tu fuego    con tu ánima devela
quémame un poco en la esperanza
que de la llamarada ésa
de penetrar adentro muy adentro del cuido de esos vellos
hacia la humedad finita
donde el calor / el relámpago / y el jadeo
nuestros cuerpos sobrevivan la ineludible perspectiva

Así sea








 


 

sábado, 11 de junio de 2011

ACERCA DE CREENCIAS (de: Expropiación del árbol y otros textos)







de: Expropiación del árbol y otros textos



ACERCA DE CREENCIAS






De yo creo en Él, y lo miras
como si diferente en su barco de locura
como si el corazón fijo en la esperanza
de su viaje

y tú crees en Él, y lo inciensas
ese gusto oriental por el trote y los camellos
hay un nosotros que tal vez
como si Eva no hubiera comido algo más
que la manzana y su delicia
cubierta de culposo caramelo:
no crea en nada que no pueda ser como un sicomoro
o un sacacorchos
o una envidia de paz y de dulzura.

Si lo hubiera,
salvo el exterminio o la expulsión:
herejes, un pino en medio de los robles;
paganos, aquellas heredades felices
locura sabia, machos cabríos
ondinas desnudas en la dichosa intemperie
bondad terrenal y etérea;
tercos impíos llamados a la lepra
al mercurio, al carrusel de la luna.

O el exterminio más llevado en su gracia
angelical, sombras, fogatas, horcas
azadones de paja y sepultura:
fornicadores, por irse en pos
de esa unión que reconcilia
y así insoportablemente diferentes
o poderosamente demoníacos.

Siempre el exterminio.
Estarían más allá del alcance de las águilas.

Porque tu Dios no es mi Dios:
y ellos se extasiados guerreando, ecos de misma
locura, la misma impotencia de aldea
sobre crecida, o tienda que se esparce
misma ciénaga pudra las raíces; cuál dioses en su grito
más poderosos, su veneno, más sabios:
corazas, atrapando la divina impotencia
sus trenzas, sus prepucios.
No singulariza nada valedero?

Luciérnagas alumbrando encandiladas
las fauces del hambre: las acabará encimas
no previstas en la conciencia de la nada:

Más ecuménicamente pre-potentes
más sectarios tan universales en el
signo de su mandrágora, su cruz
fabricada con espárragos y sangre;
señor de los ejércitos,
mas cuidador de sus carneros y gemidos.

Altezas pugnan la clientela caprichosa
cárceles brillando la contumaz contumelia:
se cociendo las espinas
fogatas al acecho: /como el joven al viejo león
pronto a ser correteado del favor de las bellas que les miran

matapiojos martirizantes los unos a los otros

la viuda negra
no bien les permitan el poder y la gloria
esa vibración que nos atrapa.

Porque tú te ves muy bien con tu vientre de fuego
y tú te vas muy maja de túnica mortuoria
y tú que un rayo no nos parta:
nos comandan los ejércitos y nosotros no confiamos
ya, en el único, el comunicativo, escribidor cierto
ése, apariencia de palabras arcaicas y de cuentos
esotéricos cifrados en letanías y rituales de violencia ya atenuada:

Sacan la contumelia sus narices enrostran
pretenden una venia sagrada y contrita
donde tú te ves muy mal con tu vientre de ceniza
y tú muy cierta tu rajadura velada
trenzados en furioso abrazo en la barca que se aleja.
Y tú que un rayo no nos parta en lo pulcro de la calma

Providencia. Providencia. Escapulario

o no comande las escuadras cuando el torbellino llame a la
salida, o marejadas impulsen al atraque, en la ofuscación
de expertos en excusas;
ni en las zarzas se aparece
o lo vemos allí con su dedo melifluo,
muy idolatrado, tocando otro dedo robusto y deseado
reposa allá en las nubes en lo bajo:
andamios ya en retiro.

Como espléndidos dedócratas humanos
sus serpientes debiluchas y comidas
les den guaraca en
el simulacro perseguidos
y nosotros no confiamos
ya, ese único, comunicativo
enviados invisibles buenos para el arranque al primer atrinque
certeza, o codornices sumagadas
y escritorado, ése,
una apariencia de palabra arcaica:

la sombra de una sombra con su velo
el sonido de un silencio de silencio
el ajetreo de la nada que truena y encabrita:
de fuego
el espejo de otro quebrando
miles y cadenas / nadas y reflejas
fulgen la carencia de flechazo verdadero.

Ni aunque lleguen los oficiantes y sus ritos.
Sus muy bien escritas discordias y razones.
Sus veladas invitaciones al pecado.

Y todo porque nacimos.

Ni siquiera ése otro que nadie sabe cómo pronunciarlo.
Y entonces, en qué esperas?

Más que imaginar respuestas, el problema es la manzana
las uvas, sabrosas, jugosas, juerguistas
un chaparrón de verano
los cultos caramelos:
tal vez si miráramos profundo
ella tan dulce, tan no sé dónde en el rescoldo de la arena
tan que todo puras palabras: motos
calabozos, esperpentos
sintiendo la desazón
represas
fresas salvajes
vestimentas
rayos en la col
ita.

motos                       sacando a pasear el trasero de los jeanes
calabozos                 protegiendo huesos y mendrugos
represas                    en la profunda selva de ilusiones
fresas salvajes           que el perro surrealista vomita
                                 y tú lo lames

vestimentas               para salir desnudo a la calle
                                 y te metan a ese otro calabozo


Pero algo, algo, algo.

ALGO

Nos haga pasar el tiempo mientras no pensamos
y de miedo nos tirita el fin previsto.

Ahhhhhh pero la quintaesencia no necesita de imágenes
concretas cuando lo misterio:

Mmm / entonces a qué jorobar la vida
si se acaba?

Mejor ganáramos-la / aquí mismito / y bien dispuesta.

Números, dibujos crípticos
rituales, una forma arcaica de conocer al semejante:
agarrarle por el cuello y llenarlo de cianuro.
Inocua, si ya perdieron la espada y su exterminio.

Mmm, menos mal, que la perdieron.

Y tú Bruno, pasa por adelantar apenas
20 años.
Y ni así: nada de perdón, nada de olvido.
Aunque adulto y ya tuvieras opinión:
Esa fogata que aún nos ilumina

en el parecer de excusas para latrocinios
del renovado o el chascón

no tenían por qué salvarte de modo tan salvaje.
Y nos sigue iluminando en como ocho lenguas
donde no hubo palabra de recanto.

Y esto que lo tengas muy presente:

, el idiota sonriente, dueño de fundo
desparramando tu simiente para
entrancar el mundo
des-nacional y no-renovado, sus boñigas
repulsivas, aunque el chascón
busque la quinta pata y la razón de su irónica sonrisa
total le pagan en gracia eso
y la encuentra nauseabundo, o se le seque la sesera
y más electrizado recule y se abanica.

Así, cada simplona-da argumenta las creencias
para terror de cocodrilos y koalas
de creencia cuestión es, o mariposas
en el banquete de lo insulso.

Ah, sutiles.

Y aseguran: no utopías deológicas
ni automática barca en lo profundo de la noche
ni una mosca de cabeza blanca.

Guata, guata y más guata
y colaleses y filitas camufladas lo entendible
el seguimiento de lo vano.

Algo ganáramos mejor / aquí en mismito / y cuán dispuesta
acerca de creencias y otras vidas y rutinas.




21/feb/06/mar/2007 / 12 de junio de 2011