domingo, 29 de septiembre de 2013

SOBRE HÉROES Y FOSAS (de: carteros atrabiliarios, dulces energúmenos)

 







de: Carteros atrabiliarios, dulces Energúmenos





SOBRE HÉROES Y FOSAS



21

Teñido de la sangre, y de los cubos, remojan ilusiones
engrumadas / las alas rotas como rituales
con la hemoglobina del héroe en la cubierta:
Trono chileno o metecos en la embajada o parcos del XIX
y en la moneda ira catatónico del XX
aquí mezclan, en el XXI, donde quisieran silencio,
ya nada remonta, apegados a la basura
los detritus aseguran el cielo.

Pero acaso hemos olvidado las cruzadas o
los hongos homicidas justifican sicópatas o
imploran la ignorancia, la belleza de la sangre?
Hasta la nieve enrojece de pillada.
Hasta los arcos no sostienen ya las alturas.

Porque no ha mucho le tuvieran aparrillado
con todas las quejas crespas y sonrisas
en cortocircuito, como el marrasquino de la beba
gritando desaforos, chamuscadas las teologales
hasta que perdieran la histórico-inocencia
con que salvaran aprovechados, desconocidas
liturgias y lisonjas y deseos
ancianos de anteojos ahumados
o casullas moradas y niños en el coro a modo
de pirámides
ya ni los arcángeles gozan su impunidad de armaduras.

Hace X para una quemada que avergüenza
sin que la ministro supiera algo
sin anhelos para remontar
ni el prócer, tan equivocado, o la nariz pudiera
que esa otra jugada intervenga la prudencia
planee sobre las llanuras azoradas:
y lo echaran al olvido. Sin rastros de la antigua
grandeza, sin reniegos inspirados.

Reiteran las vergüenzas             oh dulces dogmas cómo aquejan
fracasan los llamados                bellos cultos destinados al báratro
las alas gozan sin plumas          dorando el cisne en el horno de pecados
cuando la vida orientan fuera del tiempo
ancianos en la medida de lo posible pretenden sabidurías
pavonan sus revelaciones en la falta de orgasmos
o su exceso, los credos chirrian inverosímiles llamados
al fuego y las carcajadas y los chamusques de la inocencia
jadean imploraciones a lo eterno.






  
  

jueves, 26 de septiembre de 2013

LA ROSA INCIERTA (de: Composiciones para un barrido y un fregado)

 
 






desde: Composiciones para un barrido y un fregado



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LA ROSA INCIERTA



Como sutil conocimiento, directo y certero
muy engañoso, muy achicoria alisada
muy baile de ensaladas de nariz fruncida
no y sí a veces , y sí y no eternamente para nada:
la intuición directa, la dalia enrojecida
la medusa y su cólera quejumbre o
la desnudez ruidosa de la musa a la luz de la ignominia
que traspasa la queja incierta:

Como rosa colorada, como vocación de lirio
que jamás al espejo mira su vergüenza
como falsa creencia que Carlos I
el muy odiado, no de Roma, al apa
en su caballo de tela, y pálido y sedoso y lánguido
como si en el espejo acompañado hubiera muerto
en el cadalso real
mente mentirosa y sin un pétalo
esa sutil rosa incierta.

¡Qué va! Si cuando la testa coronada rodó
ya Carlos no era que la rosa re-soñaba
cosiaca y despetalada y crédula
y poco antes llamaran rosa, o mosqueta
y no fuera más que lirio desvelado
y para nada universal o de metal obnubilado
y quieto en el espejo de su ira más incierta aún
que la misma rosa y su olvido y la carencia.

Administrar quiso el canto pero le acosaron los ruidos
y quedó ciego, y huérfano, y profano
como cabeza con la pata tiritante y estirada;
y así, tan densamente al aíslo de su balde
tan sólo puede ir de una orejita a otra orejita, mientras
las larvadas rosas
nos hieren la blancura. Provincianas como rosas en augurio
o ya secas.

Pero vino el hacha, y PAF.

Schuorlop     schuorluupjjjp,     ssschuuorlop,     sssssschhuuu:

PLONK

drip,
       drip,
               drip

                        Ya seco, y rojo, y global, izado,
bajos las patas de un caballo
en dos de las suyas

para la tristeza romana de saber que las rosas de nada le sirvieran.




   

   

miércoles, 25 de septiembre de 2013

LA FRACCIÓN INÚTIL (de: Exorciserías)

 
 






desde: Exorciserías



LA FRACCIÓN INÚTIL



13


Hay un reloj de pared que espera

Alguien robó su llave motora
y espera / quieto / inservible

Le han mirado como cuelga
sin decir nada
Sus III y V ya no le pertenecen

Cuántas dudosas vueltas marcan su porfía?

De aquellos objetos dejados
en consignación
cuyo significado preciso
más tarde se sabría
sólo su caja permanece
y la casa irreverente


mostrando el abuso / o su abandono


  

sábado, 21 de septiembre de 2013

El COMERCIO CON ÁNGELES ABRIÓ LAS PUERTAS DEL CIELO (de: Carteros Atrabiliarios, Dulces Energúmenos)

 
 








de: Carteros Atrabiliarios, Dulces Energúmenos




El COMERCIO CON ÁNGELES ABRIÓ LAS PUERTAS DEL CIELO



19




Níveos porque la Pureza de casta neumática
o Colores de novia en cuaresma
etérea con sus Olores de pino sitiado:

De dónde sacan que
las
blancuzcas atracciones pavorosas no eran níveos magnetos
o mejor, velado tiempo y sinembargo suprema
insinuación de palomas, oscuras tetas camufladas
la cintura esbelta o escamas en la cremallera?
Esas transparencias de tules y tisúes y miradas.

De cualquier manera seguro que allí
al encuentro de blancas convergentes
donde suben al subterfugio ansiado no sientan nada:

Inocencial complemento porque las pinzas algo tocarían
salvo tibiezas, humedades, que dejáranle jadeante
cuando hurgaba el dominio codiciado.

Así, nunca agradeciente, ni iceberg
ni nevera estigmatada
el torbellino de esas luces oscuras de la infancia
torturada de irreales atrofofios
ni dulces condiciones cuando nocturnos
o alburas de gallinazo esperanzado
agitante de pólvora adormecida
o gallineta solapada / (o gallipollo de salida)
y aún con registro incompleto
ciertamente, organzas de ternura
buitre entrante y acogiente
y qué batalla fuera
cuando

hurgaba
hurgabas
hurgaba
hurgábamos
hurgabais
hurgaban

ese olor de espacio, nunciolicolobestialante
que no nos desagrada, que te atrae como el Instante
que te llena de escalofríos:

Nos recuerdan jardines en ruinas y mamparas de malezas:
rondas en torno a lo celeste
aleros destinados en la lluvia a cuidos descuidados
prendas para una mejor fijación de lo imposible
desatinos en el intercambio de miradas
risas tras de las cortinas corridas en la parroquia
carreras en el entorno de la sabiduría y su misterio
secretas premoniciones donde sucumbir las claves
conjuros
exorcismos prohibidos bajo las faldas
nostálgicas semillas en recuerdos quebrados y mustios
parques despoblados o como perdidos caminos:

calcetines exhaustos.






miércoles, 4 de septiembre de 2013

ALGO MÁS SOBRE LAS ROSAS (desde: Composiciones para un barrido y un fregado)

 
 






(de: Composiciones para un barrido y un fregado)



6
ALGO MÁS SOBRE LAS ROSAS



Sí,
como rosa tranquila que “es” flor
de más de un día
por cierto que lo figura, y no cual escabeche de gladiolos superados
invade la añoranza, activa los designios,
las alacenas ahítan el recuerdo de lo cierto:
las palabras atosigando la memoria
como si aromaran chocolate engatusan la nostalgia.

No que fuera, en ningún caso, nitrato empecinado
cosquillosas llagas, indecisas emociones
a pesar que sin ni tratos la vida no se arma,
salvo cuando los puntos corredizos,
porque esa sí “es” agitada, valedera,
como orquídea solapada y chinchosa:
Esa sí busca su canción o destino
su manera trufada de emociones.

En lontananza la niebla como silla dispuesta
y calórica
quiere cumplir con su deber
pero está confundida: sufre de afasias,
dolores de crecimiento, que no impiden
salten                   al abordaje         y-ahítas-se-des-ho-jen:

Ya desnudas, asciendan al mito imperecedero
o con frío, sucumban
en medio ese polvillo batido ya aceitoso
nos atrapa su sabor a paraíso.

También existen la rosa común y
la rosa corriente, esas permanencias del sentido
y la mosqueta, aún significantes en las piaras
y las no mentadas curiosidades del abolengo;
y
la que jamás ha sido escrita o vislumbres en sueños
o paladees arrobado su sabor primitivo
su sabor civilizado, su sabor a pecado permisible.

Ah, y la rosa real, aquí, abso-
lutamente es-quiva,
tan cierta como la muerte
hasta que te pilla, y siempre calenturea
siempre te hace chupete
siempre triunfa como vicio irrechazable.

Sin al vacío, reintegrar en otra forma
de lo terrible o no atrapas
porque re usas aceptar lo cierto,
inventas todo tipo de espinas y coronas
aquietas el miedo a lo terrible
rechazas su herencia antigua y moderna.

Tan domesticados que ya salvajemente escapan
a las dichas: a los premios y castigos, a las penas
a los absurdos rituales que promueven como dogmas
en los cuentos:
Las asustan.


Y se echan a volar y ya no apaciguan ni con palabras.