lunes, 31 de enero de 2011

A VECES LAS TARDES SON ASÍ

   
  

a SDV que me pidió que lo dejara leer



Desde: Si tan solo existieras




A VECES LAS TARDES SON ASÍ


Cuando la tarde caía como silencio espeso
cubriendo el desencanto
y los contornos       de la pasada experiencia
esfumados producían del día la mejor hora

cuando pareciera que todo es nítido
como pecado recién deleitoso
y resalta la etérea vacuidad

un rayo de luz perdida
vino por un instante a fijar el tiempo
de la tarde que huía:

y sin embargo estaba

Quién puede venir desde lo profundo
de los sueños arrasados como una luz desgarrada?

Quién retorna y golpea abriendo la esperanza
sino esta tarde espesa de experiencia
sino esa luz silenciosa
como faro inmóvil en la huida del tiempo
y su retorno?

Quién ha venido dando significado
a tanta otra tarde pasajera?

Quién pudiera congelar esta hora     la mejor
cuando solo el marco del encuentro es nítido
y persiste efímero como vida renovada?

Ah la noche!
Ah la noche que llega

Descadena la espera del día por venir

y ya nadie sabe si habrá luz nuevamente
o sólo cosas desencajadas
o silencios
o fantasmas de huida
o tardes y tardes:

Y otras persistencias       sin mayor importancia
llenas de amenazantes significados


  
  


jueves, 27 de enero de 2011

Ángeles y Demonios / De azahares y magnicidios / El ángel de la guarda




Desde: Carteros atrabiliarios, dulces energúmenos



DE AZAHARES Y MAGNICIDIOS
el ángel de la guarda




Deambulas por los naranjos que hubo en flor
con tu reloj trizado
/a eso de la hora cero en sombra de ese día
viento en humo de hora fija

o primavera en llamas

hora única
que no me has querido confirmar
porque estás catatónico perdido

Porque no respondes a sus sahumerios de esperanza
No activas sus vasos letrados
/sobre mesa desclavada/
No letreas lapiceros automáticos

Porque estás con todas tus plumas
desplumadas
clavadas / de once en once
el día en que aún / el cielo desplumado de tu pecho
yace cortado en dos:

la ráfaga SIG cruzó tu esternón
antes de encontrar el pecho
/ en predestino / en custodia a tu cargo
en su presente de sillones quemados y banderas
como humos

Yo sé que estabas allí

Espeluznante / catatónico
cuando el médico mayor militar
y el dentista mayor militar
auscultan tu pecho de tiempo en acribillo / o inerme
con informe de archivo en el vacío
de una Escuela avergonzada

Y el general      dijo
“que te vuelen las plumas de la cabeza carajo”

Y por segunda vez sentiste el metal esquirlas fuego
cruzando su cabeza de cadáver
volviéndote / repelunco / catatónico
perdido para entonces

Dime: sigues vivo?

Tal vez: / ahora / custodia que custodia / ese ejemplo para siempre?





   
  

sábado, 22 de enero de 2011

COMO PARA NO PONERLE TÍTULO (el 41 de: Acerca de Naufragios)













(desde: <Acerca de Naufragios>)




41


COMO PARA NO PONERLE TÍTULO
                                                                                                     (a S. F. P.)


No fue en un reino junto al mar
o tal vez / lo sería?
Porque el mar es la inmensidad de la vida
y el espejo de la muerte.

Aún de aquella que no fue
por el temor de las olas
o el rumor de los pinares
donde permanece tu sonrisa, o calla.

Y no acoge la ciudad:
de cuadrícula inclemente o vacía
o con dedo apunta y corroe
o extraña.

Ah, tú, Tú,
que en ti las noches futuras murmuran
y esa agua era menos inclemente
cuando el cemento
o la espera.

No. No lo fue, ¿quién no lo querría?
en este reino junto al tiempo,
esa noche de océano y quietud / o ajena
que atrapa la luz o libera confusa,
que si hubiera, en vez de páginas en blanco
páginas en vivo serían.

Si a tu espuma allegada, esa fijeza en dulzura,
hoy, la brisa o tu presencia
de luna entera, o cruz,
y no horizontes, o permanencia ciega, tu sonrisa.
Esas fijezas de oscuro en blancura
en la duda memoria.

Cómo, cómo saber que la luz de tus ojos
cómo haberlo sabido, si la diferencia
radiantes de oscuros?

Corza inquieta o mariposa que visita.

Cómo, cómo no haber sospechado
la hondura.
Tu transparencia.
Ah, los destellos de tu certeza como hacia adentro
como puerta.
Como campanadas que conmueven
una línea,
y el presente en destierros / y la torpeza.

Hay momentos que no imaginan.
Hay la delgadez de su fijar lo entreabierto,
y la flacura de una ciudad que pudo ser
y ya no acoge.

Porque la diferencia entre memoria
y presente / como infinita.

O el agobio del rechazo, o la huida cierta.

Cierta como torpe telaaraña de mirar
sólo lo que tiembla
o en lluvia de la ciudad dormida.

Todo, todo el tiempo, una trampa
de lo sombrío incierto o ausencias
donde el rastro, líneas del retorno
no atrapan
porque no hubo un pedir
permanencia
o hubo un callar
de pedida.

Alguna vez el mar desacogerá el agobio.
Alguna vez los bosques, más que sombras o retornos.
Alguna vez la ciudad cuaje. ¿Cuajaría?

¿pero ya, / qué tanto importe?

Cómo, cómo no haber sospechado
de orquídea esas luces negras
dos, solo dos, y suficiente,
sobre tu campana entreabierta
tan concreta, / o extraña cuando
que ya ni polvo siquiera?

Y ahora el mar permanece, ahora
y el pinar susurra. Ahora.

Y hay quien escribe.
Y hay quien debió haber vivido.
Y hay la palabra calla.

Como una campana de avispa que no vislumbra
su orquídea, o ciega o en trampa indecisa.





   

miércoles, 12 de enero de 2011

LOS ENEMIGOS








LOS ENEMIGOS
                                                                                    (tríptico pequeñito)


I

UN RESPLANDOR CONSTRUYENDO SU RASTRO



Mucho tiempo huyendo de las sombras
y fantasmas:
y cadáveres
huyendo de mí / Mucho tiempo

Pero ha salido el sol:
(resplandecen los barriales humeantes del diluvio)
ese rastro
su imposible albedrío
ese decir azucarado del insulto arcaico):

a pesar del recuerdo de la higuera:
(a pesar de esa pluma de cuervo)

                                    ya no me encuentro
                                    a gusto en la espera
                                    de la llovizna salvadora

(el recuerdo de lo incierto conduce al desamparo)



II

OTRO EN EL ESPEJO



Como la sombra de un ángel:
Nada
O casi nada?

A veces algo        / unas alitas en el desamparo
                            + profundo
A veces dudas     / un dragón con su cola cortada
                            en el abismo?

(vomitando cenizas y relámpagos y estornudos)
en el designio translúcido no sabe lo que pide
el unicornio perdido

Pero aún / sin las sombritas volanderas o embriagado
Pero aún / con los casis / o fogosos en la sangre y la nostalgia?

+ el tiempo transcurrido                  (espeso: esa paloma)
                                                       / + al punto como escamas:
algo como ilusiones al vuelo           / la resultante de una suma
                                                       dragones
requisitos livianos (ese olivo)          / cuando se afirma la existencia:

No más que la sombra de un ángel:

Nada



III

LA SÍNTESIS REALISTA



Qué hacen los enemigos allí?
Fuera!

Es que soy un hablante rebelde
(porque el huerto me hizo así)
Fuera!

Es que
Fuera!

Ya puh oh

ok, dalos por en el infierno azaroso

(¿vale la pena ocuparse si no reales?)

 (nada avanzas si golpeas con un chisme)
(sólo aplacas / en tratando literaturas aún si ciertas
/ su simpática miseria
su espejo)

Nada