lunes, 31 de enero de 2011

A VECES LAS TARDES SON ASÍ

   
  

a S.D.V. que me pidió que lo dejara leer.



(Desde: <Si tan solo existieras>)




A VECES LAS TARDES SON ASÍ



Cuando la tarde caía como silencio espeso
cubriendo el desencanto
y los contornos       de la pasada experiencia
esfumados producían del día la mejor hora

cuando pareciera que todo es nítido
como pecado recién deleitoso
y resalta la etérea vacuidad

un rayo de luz perdida
vino por un instante a fijar el tiempo
de la tarde que huía:

y sin embargo estaba

¿Quién puede venir desde lo profundo
de los sueños arrasados como una luz desgarrada?

¿Quién retorna y golpea abriendo la esperanza
sino esta tarde espesa de experiencia
sino esa luz silenciosa
como faro inmóvil en la huida del tiempo
y su retorno?

¿Quién ha venido dando significado
a tanta otra tarde pasajera?

¿Quién pudiera congelar esta hora     la mejor
cuando solo el marco del encuentro es nítido
y persiste efímero como vida renovada?

Ah la noche!
Ah la noche que llega

Descadena la espera del día por venir

y ya nadie sabe si habrá luz nuevamente
o sólo cosas desencajadas
o silencios
o fantasmas de huida
o tardes y tardes:

Y otras persistencias       sin mayor importancia
llenas de amenazantes significados



  
  


1 comentario:

  1. qué hermosos poemas, Fernando y qué bien hechitos....te felicito, Maestro, mi cariño de Valdivia.

    http://negrachucara.blogspot.com

    ana rosa

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