miércoles, 19 de marzo de 2014

EL PRESENTE INCIERTO (el 4 de Acerca de Naufragios)

 
 







desde la parte: Regreso a la Cordura






desde: Acerca de Naufragios






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EL PRESENTE INCIERTO






Y el poseedor absoluto de cuatro carencias
dos des-asombros / si interviene la mesura:
tres certezas para un ajuste.
(Siete espejitos quebrados en la vitrina.)
¿Cómo saber la costumbre?

En soledad deleitosa, en ese jardincillo fulgurante,
(la falta de competidores),
no comparte ausencias ni destinos, o sorpresas.
No sabe nada de membrillos, ni de huidas:
Aquello que el tiempo aún no ejerce, o dominio superados
nunca certificados para cosechas de primera
en un eterno nimbo, retorno retrasado, que no diluvia ni pone la mesa.

Hay constancia, intuitivo y cierto lo supiera,
esa inexistencia del devenir en los dados, y del no olvido
una de esas otras, dentro de otra, cajitas vacías
como si las olas se hubieran estancado y la zozobra continúa
a la sombra de un parrón que desconoce
si tú / a su lado, como si aún allí las higueras
porque el recuerdo confunde
y agobia la certeza / como píldoras a destiempo
y algotra retrasada que no nacerá jamás
(esa eterna olvidadiza)
la que no recuerda ni la bola de nieve
ni esas negras alas en medio la esperanza
o en cuatro días comenzarán distancias y temores
ya alejadas para siempre: las certezas, las cajitas.

Y él aquí sin pena: ni economía
los libros ya exhaustos, ni la excusa del destino.

¿Quién engendra la memoria?
¿Qué sustituye lo irrepetible del presente?
Cómo se barajan las cartas?


Cualquiera fuera la respuesta, jamás dio con la pregunta necesaria.




  
  

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