lunes, 7 de julio de 2014

ALMENDRAS SILVESTRES (el 31 de Algo Como Eso)

 
 









desde la parte: FINAL






de: Algo Como Eso








31






ALMENDRAS SILVESTRES





No eres

no definitivo impedimento metafísico
como explosión del magma y su volcán
cada ciclo de alegrías
involuntariamente ser no quisieras
pero eres

tajante ajena
maraquita los ojos almendrados
cabellos de flor silvestre
la pequeña amarga sonriente máscara
lozana alegre para un ajetreo
doloroso de sombras dudas y movidas

cada tarde ingresando al refectorio
de las sombras danzantes
y los espejos como llantos / si los miras
acusadores y ajenos
pero solo miras tus calcetines
como se van llenando de vales y tus misterios
que todos son buenos

Tal vez pases por cigarrerías, que prejuicias
chacoteos de manos que pinturas
polvos que esparces sonriente
despreocupada
como si no hicieras lo que haces
como ranita de suerte en su laguna de Abril
y una risa de estrellas y horizontes

nunca quejas cual si fuera extraña
a tu costumbre la hora en que naciste
que no tus sinapsis mas las del entorno
hacen el circuito de la herida, el silencio
de las sombras y lo extraño como cierto
como bueno

Tan real
tanta existencia:
sonríes en esa desazón
(que estoicas salamandras o escorpiones epicúreos
expondrían los reflejos del asunto)
cuando parecieras vaciar de ideas al encuentro
repletando caridad / y las enseñanzas de la iglesia
como ausentes

/ y el tino ciudadano / y la actual positividad
del argumento / las antiguas gradas
de un tiempo ya en olvido

Como orquídea pequeña, asustada y frágil
Como dos orquídeas pequeñas asustadas y frágiles
Como tres

Más que las uvas y los dardos, esperanzan
las costumbres
solitarias al estudiante novedoso, u ojeras no previstas
del obrero la desdicha disuelven
las varitas
inician, y no atrapan
al hijo en el secreto
ejecutivos solitarios en el rigor del silencio
a la deriva: oriente verdadero
paz ciudadana / como turrones a
pocas lucas y muchas muestras
y para qué decir con los presbíteros
y todo aquello es muy bueno

Conoces la diferencia y la igualdad

funcionaria de fiestas primaverales permanentes
una varita de virtud que ejerce la calma y la alegría
acalla las grietas de la noche
permite no quebraduras tus silencios:
verdaderos y reales y buenísimos

Tino en el desatino sin agobio
decoro en el silencio y esperanza
goce en el destierro y no marchita
tranquilidad y cielos como horizontes quebrados
a las escogidas fuera del ambiente:

Cada cosa en su lugar
y más aún: esa pequeña esperanza
mantiene a flote, pero triste
el burbujear de tu contento

Salones que los marcos espían ansiosos
piezas enrojecidas esfuman desaliños
allí todo y todos visten de murciélagos
como luz virtuosa o canto de cenizas
almendras de paso, frutillas y fresas
una cosa
la belleza no consumen
fuera del ambiente: otra cosa, para calma
y nada y podredumbre y vida donde lo actual
emula lo posible y la ciudad permanece
y la vida es un llanto y no lo es un llanto, a veces
según las condiciones de la eclíptica
y todo es

Fortaleza quiera la esperanza, y del sencillo sobrante
no registre el origen ni delate la prestancia:
La esperanza apuntalan en la sobremesa
cuando el secreto afuera cruje y cruje
y el bullicio adentro suda o suda
y esparce o contrae

El mercado bendito despliega gracia       tanta
y gratuita ajena            como albedrío
Tanto amor selecto y proveído
si hasta lo pasan bien y gastan

Oh la sagrada ganancia plañidera
Oh aquellos más emprendedores
avasallando relaciones, proveyendo florecitas

Qué se creerá que soy, cuentas o murmuras
que a veces te revelas
Quién tu prima prohibió juntar los pasos
donde esperas dos veces por semana
destruyes sagrada la familia y no te tienta
realidad dando tus estudios atrasados
sueños sabrás cumplidos cuando?

Ahora juntas bailan y estrategian
Sonríen con mochila al hombro y con anzuelos
Acompañan en las tácticas del encanto secreto
guías las maneras del encanto publicano
explosionas el encanto en sus raíces y carnadas

Ay, eres tan bella, tan como positiva
la espera, tan como siempre
sonriendo
a pesar que realzas secretos
o penetran al fondo de tu alma

Esto del alma es un decir
nada hay metafísico en el espíritu
solo palabras para muecas irreales y ciertas

Algo como eso
inunda almendras silvestres
recuerdos de praderas
puestas de playas
esplendores del mercado y de las máscaras

Las máscaras son de la cosa la esencia
divina de lo bueno

Y ni siquiera a ti te importa
nada
Lo que se dice nada
Otra cosa es otra cosa, sin puertas

Y ni siquiera silvestres
                                       ni fresas ciudadanas
dejarás herederos de tu astucia
por canto de la existencia
pero no registros de los estropicios: la selección
natural de morales tras las puertas
en las vitrinas      finanzas       candilejas

nadie diría que no te ganes la vida
de la manera más certera
en un mundo
en que todo se cambia

Ah, y eres divina
porque eres buena / y si alguien es buena
es necesariamente buena: buenisísima





  
  

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